Training on learning disabilities

for parents and teachers.

New strategies and methodologies

and ICT contribution.

2015-1-ES01-KA201-015806

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DEBERES

- Dependiendo del perfil de cada alumno (según si tiene otros trastornos comórbidos, si tiene o no desfase curricular, etc), hay que considerar la pertinencia de disminuir el número de tareas para casa, con el fin de garantizar: a- que el alumno no tenga que invertir más horas de las que son adecuadas para cada edad haciendo las tareas, y poder dedicar la tarde también a estudiar, y sobre todo, jugar o desarrollar sus aficiones; b- prevenir bloqueos asociados a la presencia de problemas emocionales secundarios a la percepción que tiene de dificultad o de incapacidad.

- Debemos tener en cuenta que este alumnado suele necesitar desarrollar habilidades afectadas, como las funciones ejecutivas, las autoinstrucciones para ayudarle a optimizar su rendimiento, gestionar sus emociones, guiar mejor la realización de la tarea, etc. Por ello, debemos dejarle tiempo disponible para ello.

- Coordinar bien con el resto de profesores las tareas que se le piden a diario, con la ayuda de la familia, que es la que apoya en casa al alumno, conoce bien los tiempos que requiere éste en cada tipo de tareas…

- Tener abundante contacto con la familia para resolver problemas relacionados con la cantidad de “deberes” para casa. Se pueden usar para agilizar estos contactos, las nuevas tecnologías.

- Recordemos que no se trata de que un alumno con discalculia haga miles de restas con llevadas o de divisiones si tiene dificultades en éstas. Si no se le pide a un ciego que vea, no debemos pedir a un niño con discalculia que no tenga errores, por ejemplo, en las restas con llevadas.

- Lo ideal es que un niño con este perfil, haga una o dos operaciones de cada tipo (según el nivel en el que esté, por supuesto, en primero no puede hacer divisiones) como deberes por la tarde, como práctica. Está demostrado que una pequeña práctica diaria, de unos minutos, es mejor que estar horas y horas haciendo estas tareas rutinarias.

- Para aumentar la motivación, pedir deberes en el que puedan usar las nuevas tecnologías, páginas web con tareas matemáticas; o aplicación de las matemáticas a proyectos o resolución de problemas amplios, en los que la realización del cálculo sea una pequeña parte de la tarea y en la que el niño pueda aplicar sus puntos fuertes.

- Permitir al menos periódicamente, hacer deberes en grupo (trabajos grupales lo más cooperativos posibles).

- Los padres deben apoyar a su hijo en la realización de los deberes, ofreciendo pautas para la organización del tiempo, los materiales; deben comprobar si han entendido bien la tarea, tener paciencia si el alumno se bloquea o se desespera.

- Permitir descansos. Lo ideal es cada 20 minutos de trabajo, dejar 5 de descanso y si por cualquier razón (tiene un examen al día siguiente, por ejemplo), se alarga un poco la necesidad de trabajar, tras una hora de trabajo, permitir un descanso mayor.