Training on learning disabilities

for parents and teachers.

New strategies and methodologies

and ICT contribution.

2015-1-ES01-KA201-015806

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DEBERES PARA CASA: ORIENTACIONES

- Asegúrate de que el alumno tiene tiempo suficiente para copiar los deberes en su agenda y comprueba que lo ha hecho correctamente. Ten en cuenta que les cuesta realizar tareas de organización y planificación y la agenda es un instrumento de organización que tardan en aprender a usar y necesitan más práctica y supervisión que otros alumnos para conseguirlo.

- Facilita guía específica para que elaboren su horario personal de trabajo en casa y para que aprendan a organizar su trabajo diario, semanal y mensual.

- Prioriza siempre la autonomía y la calidad en el trabajo que hacen en casa, frente a la cantidad y la dependencia del adulto que les apoye a hacer lo que no son capaces de hacer por sí mismos.

- Proporciona páginas web, links de materiales visuales de apoyo, etc., para complementar la información verbal, ya que ellos aprenden mejor con materiales visuales.

- Introduce al alumno en el uso de los mapas mentales para organizar la información que tienen que estudiar para los exámenes.

- Introduce deberes creativos e imaginativos que no sean siempre de tipo verbal escrito (i.e. murals, collage, tablas de registro de observación, trabajos en equipo, grabaciones en vídeo, power points, etc.)

- Recuerda que el niño con TDAH tarda tres veces más tiempo que un alumno sin esta dificultad para hacer ejercicios y estudiar, especialmente cuando implican tareas que requieren atención, concentración y persistencia como leer, escribir y hacer cálculos o resolver problemas.

- Reduce la cantidad de deberes para que no pasen un tiempo excesivo haciéndolos en casa.

- Habla con los padres para asegurarte de que:

  • Sepan el tiempo que aproximadamente debe invertir su hijo en cada tipo de actividad y supervisa con ellos lo que ocurre realmente en casa para poder ayudarles a regular el horario y la ayuda que deben proporcionar a su hijo.
  • Ten en cuenta que las dificultades de este alumnado para concentrarse, organizarse, planificar, etc., hacen necesario que ellos y sus padres tengan orientaciones concretas y claras de qué tienen que hacer en casa y cómo.
  • Dedica tiempo a hablar con los padres para que entiendan que lo que mandas para casa son tareas que el niño sabe hacer solo y están adaptadas a su capacidad atencional y de trabajo continuado.
  • Asegura que entiendan lo importante que es establecer una rutina diaria y que el niño reciba refuerzo no sólo por hacer las tareas, sino por hacerlas siguiendo las pautas que habéis acordado en relación a la organización, el tiempo, etc.
  • Trabaja con ellos para que comprendan que el aprendizaje no es una situación puntual de todo/nada, sino un proceso en el que cada avance es un paso importante que hay que valorar y reforzar; y un proceso en el que se van a cometer muchos errores, porque no hay aprendizaje sin error, y no deben transmitir ansiedad y frustración al niño por equivocarse, sino apoyarle y acompañarle de forma positiva en este proceso.
  • Por eso es importante que evites mandar tareas que no son capaces de hacer por sísolos, ya que lo contrario suele provocar situaciones de tensión en casa y frustración alta en el niño, y provoca que estén demasiado tiempo haciendo deberes o que necesiten que un adulto les acompañe continuamente para poder hacerlos.
  • Cuando el niño no consigue realizar las tareas personalizadas que le mandas puedes proponer a los padres que hagan anotaciones en la agenda diciendo “lo ha intentado, pero no sabe cómo hacerlo” o “ lo ha intentado, pero no consigue hacerlo en el tiempo que habíamos acordado” o “lo ha intentado, pero ha abandonado porque estaba muy nervioso”, etc., porque será más útil para ti saber qué dificultad concreta es la que ha tenido el niño al hacer los deberes para revisar los acuerdos establecidos y modificarlos en una u otra dirección.
  • Ten presente que si ya hay una situación negativa alrededor de los deberes porque no se han adoptado medidas con anterioridad o no han sido eficaces, es muy posible que sea necesario suprimir los deberes totalmente de manera temporal. Una vez que los hayas suprimido es el momento de empezar a trabajar con el niño.

Inicialmente puede que el niño se muestre “muy contento” de no tener tareas para casa, pero como es habitual en los niños una vez superada esa alegría inicial el niño comenzará a “pedir que se le manden deberes como a los demás” y ese es el momento en el que podemos empezar a regular esta tarea con el niño.

Proponemos que le hagas ver que “no está preparado para hacer los deberes porque se convierte en un problema enorme en casa, pero tú estás dispuesto a enseñarle a cambiar esa situación”; una vez modificada su actitud y contando con su compromiso en el cambio generando una expectativa positiva en su capacidad para aprender y mejorar, ve introduciendo tareas muy poco a poco y supervisa que la situación va mejorando en casa y se van estableciendo las pautas que tu consideras más adecuadas.

En este proceso es muy importante no tener prisa, es mucho más importante que cada nuevo paso de este proceso de enseñanza y aprendizaje quede bien adquirido que intentar “normalizar” la situación de forma rápida y que los cambios no sean sólidos y dejen de aplicarse ante la primera dificultad.

- En términos generales es importante recordar que estos alumnos acumulan mucha frustración a lo largo del día, que por las tardes están más cansados, que necesitan aprender a organizarse y planificar su tarea y necesitan desarrollar una autoestima y un autoconcepto más positivo de sí mismos. Y ninguna de estos aspectos se conseguirá en un contexto de conflicto y fracaso en casa cuando hacen los deberes.