Training on learning disabilities

for parents and teachers.

New strategies and methodologies

and ICT contribution.

2015-1-ES01-KA201-015806

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RELACIÓN DEL PROFESORADO CON LA FAMILIA

IDEAS GENERALES

La Educación es una tarea compartida entre padres y maestros. Es necesario que el maestro facilite a los padres la participación y la información suficiente para que la familia se sienta vinculada a la gestión escolar, se sienta responsable del proceso educativo de su hijo y el niño perciba una misma línea de acción entre los adultos que lo rodean.

La relación del profesorado con las familias según la legislación vigente sobre Educación:

  • LEY ORGÁNICA 2/2006, de 3 de mayo, de Educación: en su artículo 91 recoge entre las funciones del profesorado las siguientes:
    • La tutoría de los alumnos, la dirección y la orientación de su aprendizaje y el apoyo en su proceso educativo, en colaboración con las familias.
    • La información periódica a las familias sobre el proceso de aprendizaje de sus hijos e hijas, así como la orientación para su cooperación en el mismo.
  • RD 82/96 de 26 de enero, Reglamento Orgánico de los centros de educación infantil y primaria, en el artículo 46 (En educación secundaria, RD 83/96, art 56) recoge entre las funciones del profesor Tutor:
    • Atender las Dificultades de Aprendizaje de los alumnos, para proceder a la adecuación personal del currículum.
    • Informar a los padres, maestros y alumnos del grupo de todo aquello que les concierna en relación con las actividades docentes y el rendimiento académico.
    • Facilitar la cooperación educativa entre los maestros y los padres de los alumnos.
  • Resolución de 17 de diciembre de 2012, de la Dirección General de Planificación y Ordenación Educativa (Comunidad de Murcia) por la que dictan orientaciones para la atención educativa del alumnado que presenta dificultades de aprendizaje. En su apartado décimo sobre Información a las familias señala:
    • El tutor del alumnado que presenta dificultades de aprendizaje mantendrá una relación permanente y activa con las familias, informándoles de la adopción de las medidas de apoyo en reunión mantenida al efecto y asesorado por el orientador del centro.
    • Se informará a las familias de las adecuaciones curriculares que se vayan a realizar, en función de lo establecido en el informe psicopedagógico y conforme a los criterios y procedimientos de evaluación y de promoción establecidos por los miembros del equipo docente. Se levantará acta de la reunión incorporando una copia de la misma al expediente del alumno.
    • El tutor, asesorado por los servicios de orientación, colaborará con las familias en el seguimiento de las medidas adoptadas y les asesorará en la adopción de las estrategias que mejoran los aprendizajes del alumno y les ayude en la educación del menor.
    • Asimismo, los servicios de orientación correspondientes, facilitarán a las familias y a los propios alumnos, en su caso, la información que requieran sobre los recursos del entorno, estableciendo las vías de coordinación y colaboración necesarias y posibilitando el máximo aprovechamiento de los mismos por este alumnado.

Un papel importante de los tutores de alumnos con Dificultades de aprendizaje:

Uno de los papeles más importantes que tienen que cumplir los tutores de alumnos con Dificultades de Aprendizaje quizás sea el de apoyo emocional al alumno y a los padres.

  • El niño debe de saber que sus padres comprenden la naturaleza de sus dificultades de aprendizaje.
  • El tutor tiene que informar a los padres de las dificultades que presenta y de las ayudas que dispone el centro.
  • Debe de transmitir tranquilidad y normalidad. Hay que evitar que la ansiedad de los padres aumente los problemas del niño, aumentando su propia ansiedad y preocupación generando dificultades emocionales secundarias.
  • El tutor tiene que coordinar y comunicar las adecuaciones y ayudas que necesita tener el alumno en el aula. Informará a cada uno de los profesores como se manifiestan las dificultades en el alumno y medidas a tomar. Es muy importante la comunicación fluida entre todo el equipo docente.

La relación familia-escuela no siempre es fácil

Algunos aspectos que dificultan esa relación:

No ser consciente de la problemática con la que se pueden encontrar los padres de niños con dificultades de aprendizaje, como por ejemplo: mayor tiempo dedicado a las tareas escolares y el stress añadido, desinformación de cómo pueden ayudan a sus hijos, experiencia previa de fracasos o conflictos con algunos maestros, gasto económico cuando contratan apoyo escolar en horario extraescolar, etc.

Esperar que la conducta de los padres cambie como resultado de una conversación. La conducta de las personas es bastante resistente al cambio. Se necesitan buenas razones para cambiar, tener alternativas en las que confiar, sentirse seguras de que pueden realizar los cambios y mantenerlos. Hace falta tiempo, persistencia, persuasión, mostrar que el cambio es posible y que merece la pena.

Enjuiciar a los padres. Éstos tienden a pensar que educan a sus hijos lo mejor que pueden y saben. Cuando se sienten atacados, enjuiciados y condenados levantan barreras defensivas. Si pretendemos hacerles conscientes de determinadas prácticas educativas inadecuadas, deberemos procurar que su competencia como padres no la sientan amenazada.

Entender que la única forma válida de educación es la que planteamos desde la escuela. Existen muchas maneras de educar y estimular bien a un niño. Los maestros pueden aprender tanto de los padres, como éstos de los maestros.

Esperar de los padres una participación plena, en un contexto en el que no hay mucha tradición de participación. Será más adecuado plantear una estrategia de colaboración progresiva, empezando por lo que les resulte más fácil. En la medida en que se encuentren cómodos, respetados, convencidos del beneficio en el niño, ese progreso se dará.

Ideas para optimizar la entrevista con los padres:

  • Cuidar el lenguaje no verbal. Aspectos como la mirada, la sonrisa, el tono de voz, la velocidad al hablar, la distancia interpersonal, etc. tienen un gran impacto en cualquier situación comunicativa.
  • Ofrecer desde el principio una actitud de colaboración con la familia; para ello es importante evitar las descalificaciones, los prejuicios, la culpabilidad tanto hacia los padres como hacia el propio alumno. Por el contrario conviene comenzar por resaltar los aspectos positivos e identificar y centrarnos en aquellas conductas que queremos cambiar.
  • Escuchar la visión que tiene la familia del alumno o de la situación a tratar.
  • Proponer soluciones al problema e incorporar aquéllas aportadas por los padres.
  • Finalizar la entrevista con una síntesis de los temas tratados, los acuerdos alcanzados y la necesidad o no de una entrevista posterior. Si es posible firmar un acta.

Ideas para el uso de la agenda escolar:

La agenda permite la comunicación diaria entre el profesorado y las familias.

  • El profesor puede utilizarla para reforzar buenos comportamientos, sobre todo en aquellos niños que tienen alguna dificultad y requieren un refuerzo más continuado. También se puede usar para informar de algún suceso importante respecto a determinado alumno, ocurrido en el centro educativo, para citar a los padres, recordar excursiones, exámenes, trabajos pendientes, etc.
  • La familia, a su vez, puede usarla para comentar al profesorado alguna incidencia importante de sus hijos (que ha tenido determinada enfermedad, alguna dificultad concreta en algún contenido curricular, entre otros datos).
  • El profesorado debe intentar hacer anotaciones más positivas que negativas en general, con el fin de motivar al alumnado a través de la formulación de expectativas positivas.
  • Cuando un alumno precisa el desarrollo de un programa específico de modificación de conducta, previamente ha de negociarse con la familia las claves de la comunicación (un punto verde si los objetivos propuestos para cada día se han logrado, nada si no se han logrado, un punto rojo si ha tenido una mañana especialmente negativa, etc.).
  • La agenda nunca puede sustituir del todo la necesidad de la realización de entrevistas periódicas, que permiten una comunicación más real y profunda.

IDEAS ESPECÍFICAS EN EL CASO DE ALUMNOS CON TDAH

  • Necesitamos comprender que el TDAH es uno de los trastornos de la infancia y adolescencia que tiene un mayor impacto en las familias, por lo que necesitamos preguntarles y tener información sobre:
  1. El impacto real del trastorno de nuestro alumno en su familia (cómo están viviendo sus dificultades).
  2. Cuál es el funcionamiento de los padres, sus habilidades y sus limitaciones, los recursos de qué disponen, etc., para hacer frente a las dificultades de sus hijos.
  3. Adopta una actitud de ayuda y colaboración con los padres para hacer frente a las dificultades. No todos necesitarán orientación o ayuda sobre las mismas cosas y todos necesitarán que se les haga ver sus aciertos y se les refuerce por ellos.
  4. Dedica tiempo a explicar qué es la comorbilidad cuando el niño presente otras dificultades asociadas al TDAH y el efecto que esta situación tiene en los diferentes aprendizajes que tiene que hacer el niño.
  5. Señala indicadores de manejo positivo del TDAH en casa y en relación a las exigencias de las tareas escolares.
  • Con frecuencia el profesorado interviene en las dificultades del niño con TDAH en casa y por lo tanto se verá involucrado en:
  1. Establecer acuerdos en objetivos de trabajo concretos tanto para las dificultades en el contexto familiar como en el escolar y por lo tanto necesitan comunicarse de forma positiva y con frecuencia con los padres del niño.
  2. Usar registros diarios que sean fáciles de cumplimentar, leer y comprender (es importante evitar que esto se convierta en una sobrecarga para el profesorado y para los padres con hojas de seguimiento muy exhaustivas pero poco eficaces).
  3. Si el niño toma medicación es muy importante colaborar con la familia en el seguimiento de los efectos de esta medicación en el niño, especialmente cuando se inicia el tratamiento o cuando se reajusta. Para esta finalidad proponemos un modelo de seguimiento cuyos objetivos (observar la capacidad atencional, autocontrol, inquietud motora, habilidades de relación social, etc.) sería deseable que se establecieran de forma coordinada con el profesional de Salud que ha establecido el tratamiento farmacológico:

 

HOJA DE SEGUIMIENTO

NOMBRE DEL PROFESOR/A:

NOMBRE DEL ALUMNO/A:

FECHA:

ACTIVIDAD

NO

MÁS O MENOS

El niño llega preparado a la escuela (lleva los libros y otros materiales que necesita, sigue las instrucciones y rutinas de inicio de la mañana, etc.)

 

 

 

El niño es capaz de empezar la actividad cuando se le pide en la primera parte de la mañana.

 

 

 

El niño es capaz de permanecer sentado en su pupitre sin interrumpir al profesor/a o a sus compañeros.

 

 

 

El niño es capaz de “esperar” su turno o hasta que el profesor/a pueda atenderle.

 

 

 

El niño es capaz de jugar con sus compañeros en clase o en el patio sin causar o verse involucrado en  pequeños conflictos.

 

 

 

El niño es capaz de mantener un comportamiento apropiado cuando no se siente directamente observado por un adulto (i.e. en los cambios de clase).

 

 

 

El niño es capaz de trabajar/estar atento al volver del recreo o en la segunda mitad de la mañana.

 

 

 

El niño es capaz de mantener un comportamiento adecuado durante las asignaturas que conllevan actividades menos estructuradas (i.e. Educación Física, Música, etc.).

 

 

 

 

Se observa una mejora en el comportamiento o en la atención del niño incluso al final de la mañana.

 

 

 

La calidad del trabajo del niño ha mejorado tanto en la cantidad que es capaz de realizar como en la calidad de sus producciones (subrayar la que corresponda si la mejora es sólo en una de ellas).

 

 

 

 

Nota: Este tipo de registro puede ser adaptado a las dificultades específicas de cada alumno/a, y a los objetivos específicos que haya establecido el médico, por lo que los objetivos propuestos son meramente orientativos.

  1. Supervisa que hayan anotado correctamente los deberes, fechas de examines o de entrega de trabajos, etc., o establece un sistema que permita que acceda a esta información con facilidad.
  2. Ayuda a los padres a mantener expectativas ajustadas a las diferentes capacidades y dificultades de su hijo (i.e. comportamiento, cantidad de tareas que puede realizar, etc.).
  3. Proporciona refuerzo positivo tan frecuentemente como sea posible y de forma tan cercana al éxito del niño como sea posible. Es aconsejable usar métodos de registro escrito del progreso positive para comunicar “buenas noticias y buen progreso” ya que permite usarlo para mantener la motivación del niño.
  4. Sin embargo, es aconsejable que para transmitir dificultades o problemas usemos la comunicación directa a través de citas o comunicación personal directa. Es importante evitar notas negativas o mensajes que hable de forma personal negativa de nuestro alumnado a sus padres.

Por lo tanto es más positivo centrarnos y esforzarnos por acordar objetivos y una comprensión común de la situación, y aceptar que no se trata de “ganar batallas” sino de llegar a una situación en la que el niño, el profesor y los padres “luchen juntos” por superar las dificultades y “celebren juntos” cada logro conseguido.

  • Finalmente, para conseguir establecer una relación cooperativa con los padres para abordar las dificultades del niño es de utilidad que el profesorado evite adoptar una actitud defensiva al hablarles, evitar anticipar problemas que aún no han ocurrido, y dejar los juicios de valor fuera de la conversación.

Cuando hablamos con los padres con una actitud positive y proactiva podemos profundizar y proporcionar información ajustada y útil sobre los siguientes aspectos:

  1. El comportamiento del niño en clase, en el patio, en el comedor, etc.
  2. Las dificultades específicas que presenta en cada área y el nivel de rendimiento real en los aprendizajes programados.
  3. El grado de autonomía que observamos en el niño cuando no le estamos prestando ayuda o está trabajando solo, y su grado de concentración al trabajar en clase.
  4. La calidad de las relaciones que establece con el profesorado.
  5. La calidad de las relaciones que establece con sus compañeros y otros niños en la escuela.
  6. La imagen de sí mismo que transmite, su autoestima y estabilidad emocional en la escuela.
  7. Cerrar la entrevista escuchando las propuestas de mejora que aporten los padres del niño.
  8. Completar estas ideas con las tuyas propias y llegar a un acuerdo sobre qué objetivos abordar primero y cómo empezar a hacerlo. Con frecuencia a los padres les cuesta mucho priorizar qué es lo más importante y valoran mucho la ayuda del maestro para hacerlo.
  9. Si el niño acude a terapia o cualquier otro profesional especializado podrías preguntar a los padres si pueden compartir esta información con ellos y procurar que haya una relación de coordinación entre especialista-familia-profesor que ayude a hacer un seguimiento adecuado del progreso del niño.
  10. Si los padres no piensan que este sea el mejor modo de coordinar la actuación de los diferentes profesionales que trabajan con el niño puedes preguntarles si les importa que seas tú quién hable directamente con los profesionales externos al centro.